Relación de Capítulos publicados hasta ahora con sus enlaces en la barra lateral del blog L a mujer seguía casi en la misma postura que la última vez que la había visto. Habían bajado la jaula del carro y la habían depositado en el suelo, a la entrada del almacén. Quizá alguien debía entrarla y se había olvidado. A esas horas, por efecto del poniente, hacía ya mucho frío y su cuerpo temblaba sin control. Un perro olisqueó a su alrededor y se disponía a levantar una pata trasera para orinar sobre los barrotes de madera, cuando Urso le asestó una patada en un flanco que lo desplazó varios pies de allí. El chucho se alejó gimiendo de dolor. En ese momento aparecieron dos hombres que, sin dignarse a mirar a Marco Galerio ni a Urso, tomaron la jaula, cada uno por un lado y la entraron; la mujer se bamboleaba a uno y otro lado, pero no emitió ni un solo sonido. Marco hizo un esfuerzo por no gritar a su esclavo. No entendía para qué le había hecho ir h...